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Tropical chic

Andaman & Nicobar Islands
13.03.17
Escondido entre palmeras y una antigua plantación de bananas, se encuentra Jalakara, un resort con siete magníficas villas, diseñadas por el arquitecto indio Ajith Andagere.

Después de casi ocho años de planificación, bocetos y mucho trabajo, Mark y Atalanta por fin abrieron las puertas de Jalakara a finales de 2015. Un espacio de lujo con sabor a jungla y mucha tranquilidad. Diseño contemporáneo, privacidad, vistas extraordinarias, comida deliciosa, nada de alcohol, menos wifi que alcohol y una piscina desbordante para olvidarte del wifi y la falta de alcohol.

Muy pocos lugares en Havelock disponen de licencia para vender el preciado elixir de la vida, el alcohol. Si quieres disfrutar de estos pequeños placeres, tendrás que buscarte la vida en la única tienda de la isla que tiene licencia para distribuirlo.

Un consejo

Si decides comprar alcohol, pilla más de lo que necesites para no tener que volver a repetir esa increíble experiencia de hacer una cola a pleno sol. Aunque si alguien ha hecho una cola en la India, sabrá muy bien que lo de ponerse en fila india, no se les da muy bien a los indios.

A falta de alcohol, buena es la oferta de comida, cocktails y seasonal juices que nos encontramos en Jalakara y en otros rincones de la isla.
Aunque si algo marca la diferencia en Jalakara, es la delicadeza con que han sido concebidas las 7 villas, repartidas por toda la colina.

En cada pequeño rincón de las habitaciones puedes apreciar cómo se han tenido en cuenta métodos tradicionales de construcción, materiales, artesanía y colores, para generar un resultado que combinara lo mejor de una cultura milenaria con aspectos contemporáneos, llevando cada habitación a un grado de sofisticación y simplicidad que el viajero del siglo XXI busca y exige.

En resumen, si te puedes permitir estar a dieta de correos electrónicos durante unos días, perdido en una pequeña isla del Golfo de Bengala, cerca de una de las mejores playas “no masificadas” de turisteo pesado, como es la playa número 7 o Elephant beach, este es tu refugio. Eso sí, elige la habitación y prepárate a pagar lo que vale.